Medio-IronMan-Finisher

Medio Ironman Finisher: La Experiencia (II)

En la entrada anterior describí como fueron los meses previos al Medio Ironman, los entrenamientos y el estudio, en este caso quiero hacer una entrada con más contenido personal que técnico, describiendo lo que me supuso la experiencia ya que lo considero un punto de inflexión en todo lo que he hecho hasta ahora.

Comenzaré por la semana previa, para los menos versados en la materia un triatlón de media distancia se lleva a cabo en un circuito de 1900mts. de natación, 90km de ciclismo y una media maratón (21km de carrera a pie). El triatlón escogido fue el de Elche-Arenales, aquí os dejo un vídeo resumen de la carrera y el circuito. La última semana fue de activación, el objetivo era acumular la menor fatiga posible, descansando y comiendo bien para llegar a tope al día de la prueba el sábado 26 de abril. El día antes  fue de relax, visita al dietista para revisar la planificación nutricional en la carrera (aspecto clave y determinante del rendimiento), preparar todo el material, ir a dejar la bici y recoger el dorsal, charla técnica, cena y a dormir.

Por fin llegó el día, víctima de la ansiedad dormí 4 horas escasas, a pesar de retrasar el despertar y el desayuno hasta dos horas antes de la prueba, siendo las recomendaciones hacerlo mínimo tres horas antes. Eran las 6:30 de la mañana cuando llegaba junto con mis compañeros de club, y ya se veían las palmeras a punto de soltarse del suelo. En efecto, una tremenda ventolera que iba a determinar el desarrollo de la prueba tanto a participantes élite como amateur. Una vez preparada la transición, trago de cafeína (mi ayuda ergogénica favorita, ya hablé de ella en esta entrada), neopreno y a calentar. La salida se disparó casi por sorpresa y las ganas de empezar superaban a los nervios, así que una vez establecida la primera boya como referencia visual inicial, al agua y a dar brazadas. Por si fuera poco, el mar en calma que parecía en un primer momento pronto se vio alterado por un fuerte oleaje, los dos primeros tramos fui relativamente fluido, diría que un poco por debajo de 2′ el 100 aproximadamente. Fue en el último tramo donde la suerte me dio la espalda, desde hace tiempo llevaba acarreando problemas en el músculo peroneo del pie izquierdo, y a falta de unos 600 mts me dio un calambre que me impidió nadar con fluidez, tras un par de minutos chapoteando y cambiando el estilo, conseguí nadar con cierta fluidez a pesar del dolor en el pie, completando la natación en un tiempo total de 42 minutos. Salí del agua cojeando, la verdad que fue un momento muy difícil porque me hizo bajar el ritmo y perdí bastante confianza, pero bueno traté de recorrer lo más decentemente que pude los 1500mts que había hasta la transición. En el minuto 49 me monté en la bici, muy acelerado de pulsaciones, tocaban los 90 km de ciclismo.

Ciclismo Medio Ironman Elche-Arenales Trigueros

A pesar del viento, el ciclismo fue el sector que más disfruté, salvo algún problema urinario y gastrointestinal el circuito fue muy divertido, traté de respetar el límite de pulsaciones de mi UAE para acumular la menor fatiga posible de cara a la carrera a pie. A pesar de que que comí y bebí en abundancia, a partir del km 70 más o menos la fatiga era cada vez más notable y pienso que pequé apretando demasiado, más tarde lo pagaría en la carrera. Finalicé el sector a una media de 30,3 km/h, en 2h:54min. La t2 fue bastante bien, estaba confiado para la carrera, es mi punto fuerte y tenía que aprovechar. Mis ilusiones pronto se truncaron, ya que no había corrido ni 800mts y los calambres hacían acto de presencia, alternando entre andar y correr, no había recorrido ni 2km, me quedaban otros 19 y decidí parar a estirar. Sin duda este fue uno de los momentos más duros de la prueba, quería seguir con todas mis fuerzas pero mi musculatura me lo impedía, entonces decidí que nada me iba a impedir ser finisher, a pesar de ser consciente que había entrenado para hacerlo en mucha mejor condición, un hecho aislado no me iba a impedir lograr el objetivo.

A duras penas recuperé el patrón de técnica de carrera,  muy mermado muscularmente pero estaba decidido a acabar costara lo que costara. Conseguí lograr un ritmo de unos 5min/km pero pronto llegó el primer tramo de dunas, al ser más larga la fase de amortiguación el dolor muscular se acrecentaba. La primera subida a escaleras me pilló también un poco desprevenido, pero conseguí subirlo sin caminar, además de la cuesta del 11% que había justo después, cogiendo continuamente botellas de agua en los avituallamientos. Esta fue la tónica hasta el km 17 aproximadamente, ya pasaba la una de la tarde y con un calor sofocante me volvió a fallar un nuevo grupo muscular, los aductores. Un nuevo calambre en cada muslo me hizo parar nuevamente a estirar, aunque lo intenté me fue imposible no caminar en el segundo paso por escaleras. La fatiga neural me impide incluso acordarme de estos últimos kilómetros, sólo recuerdo que lo di todo para llegar. En el km 19 estaba el último paso por dunas, claramente una de las situaciones más duras que he vivido nunca, sin darme cuenta crucé el arco de meta. 1h 53min en el sector para finalizar la prueba en 5h:38min, el objetivo estaba conseguido, era MEDIO IRONMAN FINISHER. La emoción y la felicidad superaron al dolor en aquel momento, cogí un par de frutas y tras recoger la medalla me fui directo a la cola del fisio, todo había terminado, era el momento de disfrutar la experiencia con mis compañeros.

Sin duda fue el mayor reto al que me había enfrentado hasta la fecha, los veteranos comentaban que había sido una de las ediciones de Arenales más duras que se recuerdan. Una prueba así resulta relativamente fácil de terminar, con entrenamiento de fuerza y una mente tenaz cualquiera que se lo proponga lo puede finalizar. Eso sí, hacerlo al límite usando todas tus cartas apostando más de la cuenta incluso, creo que está al alcance no de pocos pero si de bastantes menos. Los días posteriores fueron horribles, a pesar de no haber dormido esa noche también dormí fatal después, las piernas chirriaban de dolor, dolor de cabeza, estómago revuelto…Tanta fatiga acumulada pasó mucha factura. Puede ser que me adelantara al escoger una distancia tan larga y tan pronto, hacer el Medio me ha servido para darme cuenta  de que todos necesitamos una experiencia así, quizá no un triatlón específicamente pero si una experiencia que nos suponga un punto de inflexión, un acto de superación que te haga aprender y afrontar el día a día de otra forma. A partir de este momento me dedicaré a entrenar para triatlón sprint pero prometo en un futuro volver a la larga distancia. De la experiencia me llevo una mochila llena de historias increíbles, un grupo de amigos que tengo para toda la vida, y un mundo entero no lo se, pero si unos lectores de blogging con quien compartirla.

 

 

Esta entrada fue publicada en Rendimiento.

Acerca de Jorge Trigueros

NSCA-CPT. Experto Universitario en Entrenamiento Personal.Estudiante de grado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Instructor en Fuerza y Musculación, Fitness Personalizado y Aquafitness por la Universidad de Alicante. Autor del blog sobre salud y fitness "FueradelaMasa".

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