dosis de entrenamiento

La importancia de la dosis

Tanto en el ámbito de salud como en el deportivo debemos planificar el entrenamiento con el objetivo de producir los cambios fisiológicos que más interesen a nuestro cliente. Para que éste responda como nosotros queremos, debemos procurarle la dosis justa de ejercicio, ya que si nos quedamos cortos ese estímulo será insuficiente, y si nos pasamos llegamos a una situación en la cual el deportista es incapaz de asimilar el entrenamiento y no progresa.

Dosis del entrenamiento

Llegados a este punto, ¿de qué dependerá que consigamos o no nuestros objetivos? Para comprenderlo entra en juego un concepto clave en la fisiología del ejercicio físico, la homeostasis, el sistema encargado de mantener un equilibrio interno en nuestro organismo (Cannon, 1935). Mediante el entrenamiento, sometemos al sistema a un estrés al que no está acostumbrado, alterando su estado de reposo y homeostasis, de tal forma que si provocamos este estímulo de manera frecuente y constante produciremos un cambio en el organismo, conocido como adaptación. Por ejemplo, si acudimos un día al gimnasio a entrenar la fuerza, los cambios serán mínimos. Sin embargo, si realizamos ese entrenamiento varias veces durante dos o tres meses, el cuerpo producirá una adaptación como puede ser la ganancia de fuerza o masa muscular.

Ahora bien, ¿qué ocurre cuanto sometemos al organismo a una dosis de ejercicio excesiva? Es aquí donde entra en juego el concepto de fatiga o incapacidad de mantener un esfuerzo determinado (Symposium fatiga, 1980), lo que provoca que no nos adaptemos correctamente al entrenamiento, y sea necesario un periodo de recuperación. Si la fatiga persiste, y no nos recuperamos, entraremos en un estado en el cual el organismo es incapaz de seguir progresando, conocido como sobreentrenamiento o desequilibrio homeostático. Durante este periodo se incrementan, entre otros parámetros, los niveles de CK (creatinkinasa), una enzima indicadora de daño muscular que nos vuelve mucho más susceptibles a lesiones.

Por último, mencionar la importancia del descanso acompañado de una buena nutrición después del entrenamiento, con un correcto balance de carbohidratos y proteínas. Ayudaran a recuperar los depósitos de glucógeno muscular y hepático, además de reducir el daño muscular estimulando la síntesis proteica.

Véase “Discusiones sobre por qué hacer un ejercicio hasta determinada posición sólo las tenemos los profesionales del ejercicio físico”

Referencias Bibliográficas:

Cannon, Walter B. Stresses and Strains of Homeostasis, American Journal of the Medical Science, 1935.

Baird MF, Graham SM, Baker JS & Bickerstaff GF. Creatine-kinase- and exercise-related muscle damage implications for muscle performance and recovery. Journal of Nutrition and Metabolism, 2012.

Esta entrada fue publicada en Salud y Fitness.

Acerca de Jorge Trigueros

NSCA-CPT. Experto Universitario en Entrenamiento Personal.Estudiante de grado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Instructor en Fuerza y Musculación, Fitness Personalizado y Aquafitness por la Universidad de Alicante. Autor del blog sobre salud y fitness "FueradelaMasa".

3 pensamientos en “La importancia de la dosis

    1. Jorge Trigueros de Miguel

      Hola Javier. Está claro que debemos buscar el beneficio ante todo. Pero si podemos provocar un estímulo mayor sin descuidar los criterios de seguridad y eficacia, ¿por qué no aumentar la dosis?. Saludos.

      Responder

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