Nuevas propuestas. Oclusivo y vibraciones 2

Entrenamiento en oclusión o con vibraciones mecánicas para la sarcopenia

En la siguiente entrada os voy a mostrar las nuevas propuestas del entrenamiento de fuerza para prevenir o aliviar la sarcopenia. A parte del entrenamiento convencional, hoy en día existen alternativas para entrenar la fuerza especialmente para beneficio de aquellas personas que no son capaces de aguantar el estrés mecánico que supone entrenar con alta intensidad para generar el aumento de la masa y fuerza muscular.

Las nuevas propuestas son el entrenamiento con vibraciones mecánicas y el entrenamiento con restricción del flujo sanguíneo.

VIBRACIONES MECÁNICAS

Las máquinas generadoras de vibraciones o plataformas vibratorias, transmiten la energía a todo el cuerpo provocando un estímulo que genera respuestas y adaptaciones biológicas en el sistema hormonal, vascular, óseo y nueromuscular (Prisby et al., 2008).

El entrenamiento con vibraciones mecánicas tiene beneficios tanto en población joven como en adulta y adulta mayor. Como este post está relacionado con la sarcopenia, centrémonos en el adulto mayor. En un estudio realizado por Machado y otros en el año 2010, seleccionaron a 13 mujeres con una media de 79 años y las sometieron a un entrenamiento para miembro inferior en plataformas vibratorias durante 10 semanas. Tras el período de entrenamiento, observaron que incrementaron un 38,8% su fuerza máxima isométrica y su masa muscular:

Bíceps femoral: 15,5%

Cuádriceps: 8,7%

El entrenamiento vibratorio puede incrementar tanto la fuerza como la masa muscular como sucede con el entrenamiento convencional. Este método de entrenamiento es una alternativa para las personas con debilidades o fragilidades al requerir un menor esfuerzo y competencia motriz. Incluso puede ser un comienzo para una persona que está falta de motivación para comenzar un entrenamiento.

ENTRENAMIENTO EN OCLUSIÓN

Poco puedo decir de este método de entrenamiento sin repetirme ya que en FueradelaMasa se ha hablado mucho de él. “Entradas relacionadas con el entrenamiento oclusivo”.

En breves palabras, en una metodología de entrenamiento que consiste en aplicar una restricción del flujo sanguíneo en la parte proximal de la extremidad que se desea trabajar para generar un ambiente hipóxico, reducir el aporte de nutrientes y para reducir el aclarado metabólico del músculo afectado. Estas situaciones suponen una mayor estimulación de las fibras tipo II (las que más capacidad de hipertrofia tienen), un mayor estado anabólico mediante la GH y la IGF-1, y una mayor demanda de las vías rápidas de obtención de energía. Está evidenciada su aplicación para aumentar la masa muscular, incluso para conseguir más hipertrofia que el entrenamiento tradicional de alta intensidad encaminado para ello según algunos trabajos. A diferencia del tradicional, el oclusivo proporciona mínimas mejoras en la fuerza y es de dudosa aplicación en el ámbito deportivo por el manejo de cargas pequeñas y por su baja intensidad.

Puesto que el entrenamiento bajo oclusión vascular aumenta la fuerza y sobre todo la masa muscular, sería recomendable como alternativa para el entrenamiento de la fuerza para personas afectadas por la sarcopenia. Es obvio, que este método puede suscitar reticencias por esa restricción que se debe aplicar y más en poblaciones débiles. El entrenamiento oclusivo está respaldado por una considerable literatura que ha tratado de conocer la seguridad de su aplicación. Para más información, invito a los interesados a ver el post de¿es seguro el entrenamiento oclusivo?y el post sobre la incidencia patológica.

Tras la lectura de la presente entrada y junto con las anteriores relacionadas con la sarcopenia, queda desarrollado el beneficio que puede tener el ejercicio físico en esta condición de déficit funcional. Por favor, no penséis que el coger una pesa, banda elástica, hacer auto-carga o trabajar la fuerza es sólo para musculitos o para los chicos. El entrenamiento de la fuerza es necesario.

Referencias bibliográficas:

Machado A, García-López D, González-Gallego J, Garatachea N. (2010). Whole-body vibration training increases muscle strength and mass in older women: a randomized-controlled trial. Scand J Med Sci Sports ; 20 (2): 200-207.

Prisby, R. D., Lafage-Proust, M., Malaval, L., Belli, A., & Vico, L. (2008). Effects of whole body vibration on the skeleton and other organ systems in man and animal models: What we know and what we need to know. Ageing Research Reviews, 7(4), 319-329.

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