Discusión

Discusiones sobre por qué hacer un ejercicio hasta determinada posición sólo las tenemos los profesionales del ejercicio físico

Con la siguiente entrada pretendo cumplir dos objetivos. El primero es complementar el post ya publicado con anterioridad de Jorge Trigueros, en el que hablaba sobre la importancia de la dosis, esa dosis de entrenamiento que puede hacernos mejorar (sufrir adaptaciones) como también no mejorar y perjudicarnos (adaptaciones negativas). Mi segundo objetivo es esclarecer más aún ese concepto de dosis que transmitimos en el blog a través de las publicaciones. La siguiente información y reflexión la extraje de la ponencia de apertura del profesor Juan Ramón Heredia durante las jornadas de Actividad Física y Deporte organizadas en la Universidad de Alicante en septiembre de 2012.

Seguramente, y es de donde viene, la palabra dosis os recuerda a lo farmacéutico ¿no? la dosis de un medicamento. Un medicamento está compuesto por una serie de sustancias farmacológicas, de unos componentes que en su conjunto tienen un efecto para curar o prevenir un estado fisiológico. Esto trasladado al entrenamiento, sus componentes (volumen, intensidad, densidad, frecuencia, selección de ejercicios y metodología) serían esas sustancias farmacológicas y en su conjunto serían la dosis del entrenamiento para prevenir o mejorar en este caso. Debemos entender el entrenamiento como nuestra dosis a suministrar.

Dosis de entrenamiento

De igual manera que un medicamento está definido en su correcta concentración (en su justa medida) de componentes con su riguroso control y ha sido estudiado ampliamente por la ciencia de la medicina, el entrenamiento también lo está. En este caso por las ciencias de la actividad física y el deporte.

Las discusiones sobre por qué hacer un ejercicio hasta determinada posición (lo típico de “hasta aquí”) o por qué es mejor este ejercicio que el otro (sin considerar la acción articular, que igual puede ser la misma) solo las tenemos nosotros, los profesionales del ejercicio físico y el deporte. Sí, porque los médicos lo tienen muy claro.

VademécumNadie, a ningún médico, le discute porque se suministra entre 600-650mg de paracetamol cada 4-6 horas para una algia o por qué 1g cada 6-8 horas. Los médicos tienen muy bien establecidas en sus protocolos y guías clínicas cuáles son las dosis recomendables. Estoy diciendo que los médicos saben cuál es la dosis óptima para generar una respuesta. Pues lo mismo ocurre con el ejercicio físico, hay una dosis óptima de ejercicio.

Hay ejercicios con más riesgo y otros con menos riesgo, hay establecidas unas repeticiones según el objetivo que se tenga, están evidenciados los rangos de movimiento saludables y los que suponen un riesgo, están corroboradas las pautas de descanso de acuerdo a la finalidad… todos estos componentes ya mencionados en el segundo párrafo constituirán la dosis del entrenamiento. Discutir todo esto con el nivel de evidencia que tenemos, es una simple pérdida de tiempo.

Estos componentes deberán interactuar entre ellos (por eso la imagen del puzzle en anteriores posts) y se tendrán que controlar en su justa medida para conseguir la dosis óptima de ejercicio y así garantizar permanentes adaptaciones saludables.

Photo credit: www.vademecum.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>